El último vaso con agua
Unos años más tarde le escuché contar en una conferencia a la escritora Liliana Bodoc que ella había tomado decisiones capitales de su vida aferrada a un poema.
Por eso es que a veces digo, "Tengo necesidad de Borges, o de Lorca, o de Orozco..." y corro sediento a beberlos como si fueran el último vaso con agua. Pero las necesidades, una vez saciadas (siempre parcialmente), se modifican o regresan con otro sabor. Es que si a alguien le preguntaran: ¿Cuál es el poema de tu vida? O, al menos: ¿Qué poema andás necesitando? Las respuestas siempre serían diferentes. Aunque no descarto que exista tal vez un sólo poema, nada más, que nos diga, nos constituya.
Por ahora, el mío es éste:
(Matj y syn, Alexandr Sokurov, Rusia, 1997.)
Despacio, despacio, que hasta aquí no llegue la prisa
de la muerte. No quiero que venga la primavera
dijiste, no tengo ropa que ponerme. En las montañas
pareciera que siempre está a punto de desatarse
una tormenta, pero hay una sola tormenta en todo
el invierno. Cuando sucede salimos los dos
a verla. Te tiemblan las manos como a una niña
pequeña, siempre me pregunté si de alegría
o de miedo. Todas las cosas únicas aterran.
A veces quisiera protegerte, taparte los ojos,
que no adviertas la primera gota
desprendiéndose, inevitable, del cielo. Que no sepas
que por más que hagamos silencio por meses,
por años enteros, acabaremos por decirnos una
u otra palabra y en ese momento comenzará
a correr el tiempo.
Claudia Masin, en la vista (2002)
Entonces, ¿contame qué poema te es necesario hoy?.
- Posted at 11 septiembre, 2006 | By Hernán Schillagi
Tú no recuerdas la casa de los aduaneros
sobre el barranco a pico de la escollera.
Desolada te espera desde la noche
que en ella entró el enjambre de tus pensamientos
e inquieto se detuvo
La sudestada bate desde años los viejos muros
y no es alegre ya el sonido de tu risa;
la brújula se mueve enloquecida al ocaso
y el cálculo de los dados no es más exacto.
Tú no recuerdas; otro tiempo distrae
tu memoria; un hilo se devana.
Aún sostengo un extremo; mas se aleja
la casa y sobre el techo la veleta
ennegrecida gira sin piedad.
Tengo un extremo; pero tú estás sola,
ni respiras aquí en la oscuridad
¡Oh el horizonte en fuga, donde se enciende,
rara, la luz del petrolero!
¿El paso es éste? (Nuevamente el oleaje
pulula sobre el barranco que se hunde...)
Tú no recuerdas ya la casa de esta
noche mía. Y no sé quién se va ni quién se queda.
Eugenio Montale
De Las ocasiones (1939), traducción de Horacio Armani.
- Posted at 12 septiembre, 2006 | By Fernando G. Toledo
qué pasa
qué extraña historia es esta
por qué la soportamos
si es a nuestra costa
por qué nos soportamos
por qué hacemos el juego.
Idea Vilariño
- Posted at 12 septiembre, 2006 | By Fragaria Vesca
¿Qué ángel malo se paró en la puerta de tu sonrisa
Con la espada en la mano?
¿Quién sembró la angustia en las llanuras de tus ojos como el adorno de un dios?
¿Por qué un día de repente sentiste el terror de ser?
Y esa voz que te gritó vives y no te ves vivir
¿Quién hizo converger tus pensamientos al cruce de todos los vientos del dolor?
Se rompió el diamante de tus sueños en un mar de estupor
Estás perdido Altazor
Solo en medio del universo
Solo como una nota que florece en las alturas del vacío
No hay bien no hay mal ni verdad ni orden ni belleza
¿En dónde estás Altazor?
La nebulosa de la angustia pasa como un río
Y me arrastra según la ley de las atracciones
La nebulosa en olores solidificada huye su propia soledad
Siento un telescopio que me apunta como un revólver
La cola de un cometa me azota el rostro y pasa relleno de eternidad
Buscando infatigable un lago quieto en donde refrescar su tarea ineludible
Fragmento de "Altazor", Canto I, Vicente Huidobro.
- Posted at 12 septiembre, 2006 | By Patricia Rodón
- Posted at 12 septiembre, 2006 | By Patricia Rodón
- Posted at 13 septiembre, 2006 | By Hernán Schillagi
- Posted at 13 septiembre, 2006 | By Hernán Schillagi
- Posted at 13 septiembre, 2006 | By Hernán Schillagi
Porque me gustaría haberlo escrito yo. Y a veces juego a que efectivamente lo he escrito, sólo que Montale me ganó de mano.
- Posted at 13 septiembre, 2006 | By Fernando G. Toledo
NO QUISIERA QUE LLOVIERA
No quisiera que lloviera
te lo juro
que lloviera en esta ciudad
sin ti
y escuchar los ruidos del agua
al bajar
y pensar que allí donde estás viviendo
sin mí
llueve sobre la misma ciudad
Quizá tengas el cabello mojado
el teléfono a mano
que no usas
para llamarme
para decirme
esta noche te amo
me inundan los recuerdos de ti
discúlpame,
la literatura me mató
pero te le parecías tanto.
Cristina Peri Rossi.
"(...) Siempre será tiempo de enseñar a Pierre que no es posible tallar sin cortarse" René Char
Llorar, es necesario que eso suceda. Aunque llorar sea inútil, creo que, con todo, es necesario llorar. Porque la desesperación es tangible. Permanece. El recuerdo de la desesperación permanece. Marguerite Duras
- Posted at 13 septiembre, 2006 | By sergio
Esto se está poniendo lindo, porque resulta en una fuente de futuras necesidades. Por ejemplo, me doy cuenta de que a veces también necesito un poco de Altazor y que he llegado a necesitar a la Masín desde que la leí. En cambio no necesito a Idea Vilariño, a la que FRAGARIA al menos necesita, ni mucho menos a la Cristina Peri Rossi, quizá sí a Char (no por lo que pone SERGIO, eso sí) y sí probablemente a la Duras.
Cambiemos necesidades.
Más que a la Vilariño, y ya que es una chica y que de Uruguay debe venir, y sin mencionar que la Peri Rossi me parece inoperante, propongo a:
-------
Circe Maia:
Cambios
Unas veces el cambio se prepara
en forma subterránea pero estalla
de modo brusco, abierto:
nova en el cielo
grieta en la tierra
inundación de luz en plena noche
lengua de fuego
asoma sorpresivamente en la mirada
del otro, vuelto Otro, vuelto ajeno.
Otros cambios se gestan
imperceptiblemente.
De una oscura manera
de un modo
silencioso
lo que no estaba está y lo que estaba
es destruido.
Pero tan gradualmente
que siempre quedan restos:
de la mirada, alguna
chispa
alguna vez.
De la voz, algún eco
(palabra no enfriada
todavía).
-----------------
En lugar de ése René Char, éste:
Tú harás del alma que no existe, un hombre mejor que ella.
*
En la ronda de la golondrina, una tormenta se forma, un jardín se diseña.
*
Yo canto el calor con rostro de recién nacido, el calor desesperado.
(También recomiendo su poema Artina, pero es muy largo para reproducirlo aquí).
-----------
Y para acompañar a Huidobro, casi su antípoda: Jorge Teillier:
Botella al mar
Y tú quieres oír, tú quieres entender.
Y yo te digo: olvida lo que oyes, lees o escribes.
Lo que escribo no es para ti, ni para mí, ni para los iniciados.
Es para la niña que nadie saca a bailar,
es para los hermanos que afrontan la borrachera
y a quienes desdeñan los que se creen santos, profetas o poderosos.
-----
Espero que les guste la posibilidad de necesitar esto que les convido.
- Posted at 13 septiembre, 2006 | By Fernando G. Toledo
Acerca de lo que hablamos hoy, insisto en que te conviene acceder a tu blog, a otros y a cualquier página de internet desde otro explorador, el Firefox y NO desde Internet Explorer.
Sólo tenés que ingresar a
http://www.mozilla.com/
y luego, tras pinchar en el logo de Firefox, volver a hacer clic en "Download Firefox". Una vez descargado, buscás el ícono que tiene una extensión .exe en el escritorio, cliqueás y lo instalás. Esto te conviene hacerlo incluso desde una compu de un cíber, porque no demora nada y después ganás tiempo al navegar.
Repito: mi consejo es pasarse al Firefox, que además de todas sus ventajas, es gratuito.
- Posted at 13 septiembre, 2006 | By Fernando G. Toledo
Como Fernando, paso de Peri Rossi. Su narrativa es más interesante, y hasta ahí, que su poesía. Pero defiendo a Idea Vilariño. Fragaria eligió compartir el poema que ella necesita, pero la Vilariño es una poeta de puta madre.
Más allá de las necesidades líricas perentorias, creo que no se puede vivir/ escribir sin tener a Montale, Huidobro, Paz, Char, Vilariño, Duras, Teillier y etcéteras múltiples incorporados.
- Posted at 14 septiembre, 2006 | By Patricia Rodón
- Posted at 14 septiembre, 2006 | By
Signifícase la propria brevedad de la vida, sin pensar y con padecer, salteada de la muerte
Fue sueño Ayer; Mañana será tierra:
Poco antes nada, y poco después humo,
¡Y destino ambiciones, y presumo
Apenas punto al cerco que me cierra!
Breve combate de importuna guerra,
En mi defensa soy peligro sumo:
Y mientras con mis armas me consumo,
Menos me hospeda el cuerpo, que me entierra.
Ya no es Ayer; Mañana no ha llegado;
Hoy pasa, y es, y fue, con movimiento
Que a la muerte me lleva despeñado.
Azadas son la hora y el momento,
Que a jornal de mi pena y mi cuidado,
Cavan en mi vivir mi monumento.
- Posted at 14 septiembre, 2006 | By Fernando G. Toledo
- Posted at 15 septiembre, 2006 | By Hernán Schillagi
Por otro lado, seguro que necesitaba tus poemas que recomendás(todos), no así tu juicio de las "necesidades" de los demás. Pero...
- Posted at 15 septiembre, 2006 | By Hernán Schillagi
- Posted at 15 septiembre, 2006 | By Hernán Schillagi
- Posted at 15 septiembre, 2006 | By Hernán Schillagi
- Posted at 15 septiembre, 2006 | By sergio
Calma, no estoy imputando ni exigiendo necesidades. No es un simple juicio. Cuando digo "cambiemos necesidades" quiero decir "compartámoslas", "¿qué les parecen estas necesidades?" o "¿no les gustaría necesitar esto como yo?". Nada más que eso.
Ese juego me figuré imaginando que también me preguntaban lo mismo y yo les contestaba "sí, eso lo necesito" o "no, eso no, pero este poema sí".
Comparto con un ustedes un poema que NO necesito de la Peri Rossi:
Las musas inquietantes (I)
En el suelo rojo
de madera
que conduce de la actualidad
al pasado
se eleva
monumental
una musa sin brazos.
(A lo lejos,
una estatua romana,
una fábrica,
un templo).
Hay máscaras en el suelo,
cubos de colores,
un bastón y un pedestal.
Otra espera, sentada,
sin cabeza,
como una madre cansada de viajar.
Yo os invoco:
haced de la angustia
un color.
(Aquí pueden ver la obra de Giorgio de Chirico en la que se inspira el poema de la uruguaya)
- Posted at 17 septiembre, 2006 | By Fernando G. Toledo
Gracias por la corrección sobre el apellido de la Masin (cada día la quiero más).
A propósito, ¿conocés su rostro? ¿Es muy pizarnikiano o me parece a mí?
- Posted at 17 septiembre, 2006 | By Fernando G. Toledo
- Posted at 19 septiembre, 2006 | By
- Posted at 21 septiembre, 2006 | By Hernán Schillagi
DE TIEMPO ADENTRO
Osiris Rodríguez Castillos
Quiero una copla que ruede
cuando ya no ruede yo;
semilla hermana del trigo
del tabaco y del arroz,
panaderito de cardo
que ande como sin razón
sin que ni el viento se acuerde
de que tallo era la flor.
Quiero que ruede mi copla
como la tierra y el sol
lejos ya de la mano
que acaso los redondeó;
recuerdo que ande penando
como un olvido de amor...
abrojo que nadie sepa
ni de donde se le prendió
Se de un rey en cuyas tierras
jamás se ocultaba el sol;
su reino se hizo pedazos
pero su copla quedó.
Polvo se hará mi guitarra;
mi memoria... cerrazón;
mi nombre, puede que muera;
mi copla... puede que no.
- Posted at 25 septiembre, 2006 | By Fabián
- Posted at 26 septiembre, 2006 | By Hernán Schillagi



