¡150 veces post! (aunque la pantalla ahora sea negra)
en pasta como en acero
para el amigo bloggero
que me da su letra franca.
Y para el post que me arranca
el corazón con que escribo
comments ni enlaces cultivo
cultivo una hoja blanca.
Que Hernán Albano Danilo
Al que le elogio el estilo:
Si no lo enfermo lo curo
Así que todo está a tono
Con lo hondo de su prosa
Si este diseño no es rosa
Es que con noches lo abono
Por suerte llueven lectores
Y sabrosos comentarios
Aunque cambien los colores
No nos frena el calendario
La justicia siempre es lenta
¡Felices 150!
- Posted at 27 octubre, 2006 | By Fernando G. Toledo
- Posted at 27 octubre, 2006 | By Fragaria Vesca
la esquiva letra blanca
Si hay palabra que valga
brillará sobre el acero
como las luces del cero
en la bastarda subasta
de la pasión comentada
y el alma en mercadeo
Deseo en un par de versos
hoy que es de tecla blanda
¡que haya fiesta en tu casa
y en sus verbos secretos!
- Posted at 29 octubre, 2006 | By Patricia Rodón
Yo sé que Usted me banca
este mi fondo "negrero"
somos esclavos del tintero
que imprime una letra blanca.
Fragaria:
Siempre tomamos la POSTa
en esta ley de la selva
tomo sus caramelos, dejo la Melba
¡Besos desde costa a costa!
- Posted at 29 octubre, 2006 | By Hernán Schillagi
Gracias por entrar a mi fiesta,
soy un negro de sonrisa blanca
que no se nota cuando molesta
que si le piden siempre presta
besos, abrazos de manos francas.
- Posted at 29 octubre, 2006 | By Hernán Schillagi
Como un egocéntrico que soy, enumeraré los beneficios que a mí me reporta tu "granjeros del este" virtual. El primero: darle continuidad a nuestra conversación, esa que ya lleva unos cuantos años... (Este blog en parte es eso, un medio para saber en qué andás, en qué pensás).
El segundo: el gustito pa mi alma, pues, además de informativo, este espacio está (en la mayoría de los casos-post) muy bien escrito (vos sabés que aquí, en el mundo bloggeril prefiero tus textos humorísticos).
Salud y vamos por más.
- Posted at 01 noviembre, 2006 | By sergio
- Posted at 01 noviembre, 2006 | By Hernán Schillagi


