Hot
Por lo tanto, este verano del 2008 (me suena a Verano del 98, pero sin Nahuel Mutti) planto bandera. Y el estandarte es la poesía. Así que aquí van unos poemas para subir todavía más la temperatura.
Pd: se aconseja leer con abanico en mano.
Cita en el baldío
Llega sola y en punto
significa:
la cita fue entendida
a las doce como siempre
para ver las estrellas
es decir:
de espaldas en la tierra
la noche dura,
penetra.
Matías Vernengo, en El ojo y la cerradura (1999)
*
Por la puerta entornada de los sueños
entró todo lo que las palabras no dicen
cada vuelta de llave me introdujo
hasta la casa en su escena primaria
casa ahora es cuerpo y yo
acabo chupada por la lengua
me voy de boca el subte está oscuro
vos no venís ustedes no vienen siempre nosotros
en un efecto pornográfico de grupo
nos desconocemos cuando nadie pero nadie
ni siquiera el que transpiró en mi hombro
tiene el número de teléfono.
Tamara Kamenszain, en Solos y solas (2005)
*
743
cuando gimes en medio de la noche se hace de día
toda la casa te persigue para amarte
las ventanas cerradas se abren y se besan con las puertas
se asusta la mesa vacía
cuando pasa cerca tu cabellera suelta:
sabe que has estado haciendo el amor con una espada
tú, aire que alimenta al aire
piedra sagrada
la boca que sostuvo al más torpe de los peces
recorriendo toda la sed las palabras se tapan la cara
para enloquecer a la oscuridad:
seguimos vivos entre las brasas del agua
Raúl Silanes, en El cielo (1999)
*
Dame una mano
dijo
y le di una
pesada
en la cara dame
la otra
cuál
sino el revés
de la misma
forma
le di lo mejor
de mi boca
dijo dame
un besito sobre
su boca escupí
sangre
y me quedé
con su lengua
Verónica Viola Fisher, en hacer sapito (1995, reed. 2005)
*
Dancing
Lentamente, la pierna va por detrás.
El dedo más hábil baja y roza los bordes.
El cuello, bocado de la lengua, eriza
lo justo que redondean las manos.
Un primer saberse adentro moja las bocas
y busca el fondo de la luz.
Sale y vuelve a entrar.
Enciende y apaga las voces.
Sacude y entrega en un solo compás de danza,
hasta que la súplica desborda en canto
y la fiesta es una sola palabra,
un pedir que se repite
en la eternidad del goce.
Ricardo Daniel Costa, en Danza curva (1999)
*
Arder
Cuando nos besamos trituramos un ángel.
Su última voluntad será nuestro deseo.
Tiempo habrá para escupir sus vidrios de colores,
su sombrero de plumas,
barajas manoseadas por tahúres y ahora
hay que hacerlo entrar,
ofrecerle licor (que él viene de morirse),
acercarle una silla (que lee en la oscuridad).
Dirá sus baratijas,
su forma de guiarnos al secreto de la vieja
estación.
Dirá que el vino está hecho de hojas secas,
que puede hacer un fuego con tu rostro y el mío.
(Ni un centavo de luz a su trabajo).
Cuando nos besamos desollamos un ángel,
un condenado a muerte que va a resucitar en
otras bocas.
No tengas lástima por él, sólo hay que hincar el
diente
y triturar al ángel.
Abrir tus piernas blancas y darle sepultura.
Jorge Boccanera, en Sordomuda (1991, reed. 2005)
Un abrazo.
- Posted at 12 enero, 2008 | By
Pd: ah, lo que le envié no es una "selección" es el libro completo.
- Posted at 13 enero, 2008 | By Hernán Schillagi
De todos modos, seguro su selección es más interesante que la del suplemento de ¿cultura? del Los Andes. Por lo menos es más variada, inteligente y moderna. Esa gente lo último que leyó fue a… ¿Víctor Hugo?
- Posted at 13 enero, 2008 | By sergio
Cultura de L.A. me deprime. No me resigno a dejar de leerlo: ¡Es el único suplemento literario en papel de la provincia! Obvio que me compro el Ñ o a veces el ADN, y listo. Así y todo la poesía en esas revistas nacionales tiene un espacio ínfino, casi nulo.
Habrá que seguirla buscando en las partes de abajo de los mesones de las librerías, en blogs, páginas especializadas y, tal vez lo mejor, en la voz y la letra de los amigos.
- Posted at 17 enero, 2008 | By Unknown
- Posted at 20 enero, 2008 | By
El corazón revienta
el mar traga los líquidos de su cadencia
hay senos y nalgas cubiertos de morados
demasiado se golpea en los parques infantiles
Si tú penetraras con tu pene mi corazón
sería el órgano perfecto la magia la muerte
eros y tanatos
En la bahía la boca esa sombra
chupa el pezón de la niña que fui
Tú te vas poniendo irónico e infinito
a caldear otras intrigas
yo me siento vieja muy vieja y sanguinolienta
No hay remedio
sólo existen dos maneras de matarnos
que yo te entregue el ritmo de mi diástole
y tú me des la armonía de tu nervio
En términos médicos lo llamarían infarto
pocos sospecharían que nos hemos muerto de desamor.
Zoé Valdés, en Vagón para fumadores (1996)
- Posted at 21 enero, 2008 | By Fernando G. Toledo
- Posted at 21 enero, 2008 | By Hernán Schillagi
Cachetazo uno: Guau! por el poema de la Valdés. Qué hot y bien escrito.
Cachetazo dos: el prejuicio. Lo tuve en mis manos en la librería Horacio de Mardel y no lo quise comprar porque me sonó a "mientras se aburre entre sus novelas pedorras, se escribe algunas poesías". Pero una vocecita me decía "pero no ves que está editado por Lumen, la misma editorial que publicó a Olga Orzco y a María Negroni (que fue el que me llevé)".
No importa, te lo pido después.
- Posted at 21 enero, 2008 | By Hernán Schillagi
Juro que padecía del mismo prejuicio acerca del tiempo libre de la Valdés. Pero había tenido el libro muchas veces en mis manos y con cierta desconfianza (diluida bastante por el módico precio) me lo llevé a casa. Me ha gustado lo suficiente como para no hacer caso a algunos poemas nulos que el libro tiene. Vení a buscarlo, que te lo presto con más comentarios.
- Posted at 22 enero, 2008 | By Fernando G. Toledo
- Posted at 09 febrero, 2008 | By



