La condenada puerta
En el primer dos ambientes que alquilé había una en el patiecito que comunicaba con la cochera de la dueña del departamento. Esa no me trajo ningún problema aparente, a no ser que los arrancones de su auto los sentía debajo de mi almohada.
Luego, en la casa que acabo de dejar, existía más de una puerta y ventanas condenadas, ya que era una vivienda muy grande dividida en dos. Pero en mi habitación había una puerta sellada, aunque delgadísima. Así que me escuché, en los cuatro años de velada convivencia, todas las discusiones de mi vecinita con su galería de novios durante las siestas.
Pero ahora, en mi nuevo domicilio, hay una alta puerta doble con banderola. Del otro lado de mi habitación vive mi tío de cincuenta y pico de años. Su cuerpo es enorme como de dos metros, aunque su mente se detuvo en unos eternos cinco años aproximadamente. Le gusta cantar mientras se golpea los dedos con una cañita marcando el ritmo. Tiene una voz hermosa de preadolescente y sabe, sin razón aparente, volverla cavernosa sin perder la afinación. Me acostumbré con rapidez a esta especie de radio de onda corta y familiar y duermo de lo más bien.
Sin embargo desde hace unas cuatro noches, del lado de mi tío hay un grillo. A eso de las tres de la madrugada comienza otro canto. Un canto "insectuoso", diría yo. Y me desvelo sin remedio. Así que si esta noche vuelve el endemoniado grillo a ejecutar su encrespado violín, me voy a levantar, voy a pegarme a la puerta como un ciempiés y, cual Petrone de Cortázar, voy a aflautar la voz imitando a un bebé y me voy a largar a llorar desconsoladamente.
me mira sin comprender,
me ve perdiendo cartel
de guapo que ayer
brillaba en la acción...
No ve que estoy embretao,
vencido y maniao en tu corazón.
Me tentó terminar la estrofa de Discépolo lo que en el tango equivale al chan chan. ¿Por qué tan profunda la frase rasante? ¿Estás atravesando una de esas insoportables etapas de "preguntas existenciales"? ¡Un poco de frivolidad para enero! ¡El malevaje palmirense no te quiere ver perdiendo el cartel!
Paula
- Posted at 18 enero, 2007 | By
- Posted at 19 enero, 2007 | By Patricia Rodón
-que la vitima sepa quien es el victimario
-que la muerte sea muy dolorosa
-y que no te descubra nadie.
Creo que decía algo así, no recuerdo el nombre del cuento, quizás me puedan ayudar a recordarlo, o corroborar que fue tal autor.
- Posted at 19 enero, 2007 | By
Trïstês sôn lôs Sëtënt@ b@lcônës sïn nïngûn@ flôr.
Y ën cü@ntö @l grïllô:
"Quë nô së@ tû öÍdö êl quê êsc@nd@licë".
[@ l@ püt@, quë së më h@cë cômplïc@dô ëscrïbïr].
Bësôs.
- Posted at 22 enero, 2007 | By Re[i]nata
¡Qué cuentos los de FINAL DEL JUEGO! Vaya nuestro homenaje al gran Julio de los primeros cuentos, perfectos y crueles.
- Posted at 22 enero, 2007 | By
Patricia: está visto que las historias cotidianas y hogareñas son las que más terror provocan. Cuento más, cuento menos.
- Posted at 23 enero, 2007 | By Hernán Schillagi
Laura: veo que te esforzás mucho en escribir. Hacela simple y no acentués tanto tus dichos, amiga.
Paula: la multiplicación me dio 1. Porque me olvidé de comentarte el segundo comment. Es verdad que mi familia es "La intrusa" pero eso ya es un cuento de Borges. Me sumo a las loas pa' Cortázar.
- Posted at 23 enero, 2007 | By Hernán Schillagi
- Posted at 24 enero, 2007 | By sergio
- Posted at 29 enero, 2007 | By Hernán Schillagi



