La condenada puerta

miércoles, enero 17, 2007
Sí, estoy destinado a que en cada lugar que habite haya una puerta clausurada.

En el primer dos ambientes que alquilé había una en el patiecito que comunicaba con la cochera de la dueña del departamento. Esa no me trajo ningún problema aparente, a no ser que los arrancones de su auto los sentía debajo de mi almohada.

Luego, en la casa que acabo de dejar, existía más de una puerta y ventanas condenadas, ya que era una vivienda muy grande dividida en dos. Pero en mi habitación había una puerta sellada, aunque delgadísima. Así que me escuché, en los cuatro años de velada convivencia, todas las discusiones de mi vecinita con su galería de novios durante las siestas.

Pero ahora, en mi nuevo domicilio, hay una alta puerta doble con banderola. Del otro lado de mi habitación vive mi tío de cincuenta y pico de años. Su cuerpo es enorme como de dos metros, aunque su mente se detuvo en unos eternos cinco años aproximadamente. Le gusta cantar mientras se golpea los dedos con una cañita marcando el ritmo. Tiene una voz hermosa de preadolescente y sabe, sin razón aparente, volverla cavernosa sin perder la afinación. Me acostumbré con rapidez a esta especie de radio de onda corta y familiar y duermo de lo más bien.

Sin embargo desde hace unas cuatro noches, del lado de mi tío hay un grillo. A eso de las tres de la madrugada comienza otro canto. Un canto "insectuoso", diría yo. Y me desvelo sin remedio. Así que si esta noche vuelve el endemoniado grillo a ejecutar su encrespado violín, me voy a levantar, voy a pegarme a la puerta como un ciempiés y, cual Petrone de Cortázar, voy a aflautar la voz imitando a un bebé y me voy a largar a llorar desconsoladamente.
por Hernán Schillagi at 7:40 p. m. | Enlace |

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Comments for La condenada puerta
El malevaje extrañao
me mira sin comprender,
me ve perdiendo cartel
de guapo que ayer
brillaba en la acción...
No ve que estoy embretao,
vencido y maniao en tu corazón.

Me tentó terminar la estrofa de Discépolo lo que en el tango equivale al chan chan. ¿Por qué tan profunda la frase rasante? ¿Estás atravesando una de esas insoportables etapas de "preguntas existenciales"? ¡Un poco de frivolidad para enero! ¡El malevaje palmirense no te quiere ver perdiendo el cartel!
Paula

El cuento me encantó. Es de terror. Pega.

hola, parece que te sigue esa maldición, entonces aprovechá esas noches de desvelo para escribir más cuentos aterrantes. Suerte, y espero que no mates a nadie, o si lo haces que sea al estilo de Poe:
-que la vitima sepa quien es el victimario
-que la muerte sea muy dolorosa
-y que no te descubra nadie.
Creo que decía algo así, no recuerdo el nombre del cuento, quizás me puedan ayudar a recordarlo, o corroborar que fue tal autor.

L@s püêrt@s cl@üsür@d@s tïênên sü cüôt@ dë pöÉtïcô süspênsö.
Trïstês sôn lôs Sëtënt@ b@lcônës sïn nïngûn@ flôr.
Y ën cü@ntö @l grïllô:
"Quë nô së@ tû öÍdö êl quê êsc@nd@licë".
[@ l@ püt@, quë së më h@cë cômplïc@dô ëscrïbïr].
Bësôs.

Y tu tío se va a ir, avergonzado de que detestás a su mascota. Preparará sus bártulos y se irá con Pepe Grillo a otra parte a cantar juntos, quién sabe. A la noche te sentirás tranquilo, cerrarás los ojos y cuando mucho más tarde lo escuchés, débil pero inconfundible a través de la puerta condenada, por encima del miedo, sabrás que ya no habrá recurso cortazariano que valga, el grillo está ahí y el INTRUSO sos vos, querido nuevo habitante.

¡Qué cuentos los de FINAL DEL JUEGO! Vaya nuestro homenaje al gran Julio de los primeros cuentos, perfectos y crueles.

paula X 2: ese tango, "Malevaje", podríamos renombrarlo "Palmiraje". Aunque me queda grande el cartel de guapo, cómo me gustaría perderlo así, como en el tango. Por unas crueles faldas.

Patricia: está visto que las historias cotidianas y hogareñas son las que más terror provocan. Cuento más, cuento menos.

Ariel: cómo me gustan Poe y más Cortázar (que esto no sea la primera piedra para un debate retro literario). Para Corazón delator, Soda Stéreo. Guardo en mi glosario de términos nuevos "aterrantes". Me suena a habitantes de un planetoide oscuro.

Laura: veo que te esforzás mucho en escribir. Hacela simple y no acentués tanto tus dichos, amiga.

Paula: la multiplicación me dio 1. Porque me olvidé de comentarte el segundo comment. Es verdad que mi familia es "La intrusa" pero eso ya es un cuento de Borges. Me sumo a las loas pa' Cortázar.

A mi también me gustó el cuento. Qué bichos más horribles los grillos!! Los detesto. Por el ruido que hacen y además (esto heredado de mi abuela) porque se comen la ropa. Agarrá una alpargata y a-plas-ta-lo

Sergio: Más allá de la ficción, mi hija hace unos días me llamó asustada: era el grillo. Fue con la ojota, no con la alpargata. Pero tu abuela lo hubiera aprobado.

Acerca de mí­

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Nombre: Hernán Schillagi
Ubicación: San Martín, Mendoza, Argentina

Hernán Schillagi nació en 1976 en la ciudad de San Martín (Mendoza, Argentina). En su paso por la Facultad de Filosofía y Letras (UNCuyo) fundó y dirigió las revistas literarias Molinos de viento, Ulyses y la mural Tatuaje Falso. Además integró los grupos parapoéticos Dark es dark y Codama. Obtuvo la primera mención en poesía en el Certamen Literario Vendimia 2000. En el año 2002, Mundo Ventana, su primer poemario, fue publicado por Libros de Piedra Infinita, editorial que dirige junto a Fernando G. Toledo. En 2006 participó en la organización de ciclos de cine, recitales de música, exposiciones de arte y actos de memoria activa con el grupo Itinerante Cultura móvil para toda la Zona Este. Actualmente ejerce la docencia en Lengua y Literatura, publica sus textos en el blog Ciudadeseo y El Desaguadero y colabora con sus reseñas en el suplemento Escenario del Diario UNO de Mendoza. A comienzos de 2008 apareció, en la Colección de Poesía Desierta, Pájaros de tierra (Libros de Piedra Infinita). Fue galardonado con el Primer premio en el Certamen Literario Vendimia de poesía 2008 con el libro Primera persona.