UN SOLEADO DÍA DE DUELO

domingo, marzo 16, 2008



Como un águila maltrecha, la cámara deberá planear hacia el suelo en picada y tragarse todo el polvo de la calle del pueblo. Cuando la nube se disipe y abra los ojos verá el cartel del Saloon y el otro de la herrería. El cartón piedra hará el resto para que todo quede ambientado.

Con un lento zoom se llegará a las caras de los duelistas. Dos arcillas adustas que se resquebrajan al sol del Lejano Oeste. Uno de los dos, el de sombrero negro, comienza a hablar:

- Si hemos llegado hasta aquí no ha sido porque lo hemos querido nosotros.
- ¿Y por qué, si no?

El de sombrero negro demora la respuesta. Mira hacia un costado, pero nadie le pasa la letra de esta toma:

- A veces pienso que el odio nos ha creado.
- Es mentira. El odio no me ha dejado pensar en todo este tiempo.
- Entonces tendrás que disparar.

El otro, el del sombrero marrón como una butaca de cine, separa los brazos de su cuerpo y escupe:

- No traigo armas, sólo el desprecio.
- Ahora los dos sabemos quién es el que debe morir.

La cámara comenzará a batir sus alas y se alejará sin perder foco. Uno de los sombreros caerá bruscamente.

Otro, un tercero, que en todo momento estuvo agazapado y frío en la oscuridad sabrá que le tocará ponerse de pie, caminar por la alfombra sucia, traspasar las cortinas de terciopelo y, como si fuese un figurante temeroso, sólo podrá reproducir ese silbido final mezclado con una guitarra salvaje, y así, poder hacerle frente sin sombrero a las últimas luces de la tarde.
por Hernán Schillagi at 5:16 p. m. | Enlace |

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Comments for UN SOLEADO DÍA DE DUELO
Este comentario ha sido eliminado por el autor.

El duelo impuesto fue un éxito. Todos mis comentaristas lo respetaron con un cerrado silencio.

Me pongo el sombrero y salgo hacia el aliviado luto de mi próximo post.

Amigo:

¿Cómo llegamos a situaciones extremas? ¿La vida nos arrastra porque nosostros se lo permitimos o simplemente debía ser así? ¡Ay, el destino y su extraña contrapartida, el libre albedrío! Una canción decía (cito de memoria) "Hay un destino, pero vos elegís cómo llegar" En este caso, desarmado. No sé.

Querido Sergio! veo que por fin pudo comentar y le ganó el "duelo" al servidor de blogger.
Acerca del libre albedrío y del destino, Ud. me hizo acordar a Segismundo de "La vida es sueño" (prometo que es mi última cita de literatura española), sin embargo todos nos dejamos arrastrar un poco, hacemos como que braceamos a contracorriente, pero nos encanta llegar a "situaciones extremas" que, si salimos bien parados, comenzamos a alardear de héroes. De ahí es que está el que "debe" morir y el que "tiene" que morir.

¿Qué canción es esa? No me diga que de Cris Morena.

Me encantó. Tengo una rara fascinación por las épicas del Lejano Oeste. Sobre la historia, un sentimiento más falta a estos hombres de hierro que se levantan de la arcilla, sobre todo al desarmado: EL ORGULLO. Tiene las manos desnudas, lo mueve el odio y el desprecio, pero, fundamentalmente, lo sostiene el orgullo. Hace poquito he visto dos pelis -no las cito para no hacer este comentario tan barroco- dos personajes afirmaban que cuando nada le queda a un hombre, lo único que puede sostenerlo es el orgullo. Algo así como una caja de Pandora narcisista.
Sobre el guión técnico que proponés al desarrollar tu narración, no me gustan para nada los zoom. Del picado panorámico hubiera pasado a unos primeros planos sin más. Las grúas, los steady, los travelling se han desarrollado tanto y también, que usar zoom es pura nostalgia. Me hizo acordar a los malos western spaghetti -no los de Leone que fueron joyas-. Por lo demás, admiración absoluta.
Si no la has visto te recomiendo que le des una mirada a "Un tiro en la noche" de John Ford. Allí también hay un tercero desconcertante. No te doy el título en inglés porque es de los más obvios de la historia y mata la magia de la peli.
Beso de tornillo.
Paula.

fe de erratas: "se han desarrollado tanto y tan bien"

Querida Paula: cómo demoró tu comentario, pero qué bien me sienta tanta apreciación técnica y literaria. Te confieso que lo del "zoom" fue más un escazo conocimiento de la cocina del cine que un toque de nostalgia. Pero me imaginaba qué el "aguila-cámara" era bastante torpe para filmar.
Sí, el orgullo hace circular a la sangre. Saramago (con perdón) dice que, junto con el egoísmo, son como una segunda piel, más dura que la original.

Besos de tuerca robada.

Acerca de mí­

Mi foto
Nombre: Hernán Schillagi
Ubicación: San Martín, Mendoza, Argentina

Hernán Schillagi nació en 1976 en la ciudad de San Martín (Mendoza, Argentina). En su paso por la Facultad de Filosofía y Letras (UNCuyo) fundó y dirigió las revistas literarias Molinos de viento, Ulyses y la mural Tatuaje Falso. Además integró los grupos parapoéticos Dark es dark y Codama. Obtuvo la primera mención en poesía en el Certamen Literario Vendimia 2000. En el año 2002, Mundo Ventana, su primer poemario, fue publicado por Libros de Piedra Infinita, editorial que dirige junto a Fernando G. Toledo. En 2006 participó en la organización de ciclos de cine, recitales de música, exposiciones de arte y actos de memoria activa con el grupo Itinerante Cultura móvil para toda la Zona Este. Actualmente ejerce la docencia en Lengua y Literatura, publica sus textos en el blog Ciudadeseo y El Desaguadero y colabora con sus reseñas en el suplemento Escenario del Diario UNO de Mendoza. A comienzos de 2008 apareció, en la Colección de Poesía Desierta, Pájaros de tierra (Libros de Piedra Infinita). Fue galardonado con el Primer premio en el Certamen Literario Vendimia de poesía 2008 con el libro Primera persona.