El origen de las ficciones cotidianas

lunes, febrero 05, 2007
Y como quien no quiere la cosa, me puse de costado frente al espejo del baño y la vi. Se erguía desafiante hacia lo último del parietal izquierdo, la muy yegua. Sí, una cana, la primera, irrumpía como un rayo en la noche de mis pelos. No la dudé mucho; pensé en ese escrito de Borges en el que tomaba un puñado de arena y lo dejaba caer mientras decía Estoy modificando el Sahara. Así que con el índice y el pulgar la arranqué sin piedad. El tirón fue débil pero duradero. Cuando el dolor acabó pensé, Estoy modificando la realidad.
por Hernán Schillagi at 7:52 p. m. | Enlace |

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Comments for El origen de las ficciones cotidianas
Amigo, en este terreno, hay formas menos dolorosas de modificar la realidad. Se llaman tinturas. Bienvenido al club.

estimado...su primera cana? pues venga a mi que yo, con modesto 25 años soy como dijo Unamuno una niebla pero en este caso de canas...
pase por mi blog que hay un día de pago para todo sino, vea..

Sergio: Ud. conoce a mi padre y su viaba en la cabeza. ¿Le parece que siga el camino del coleston y el spray roby?

Hernándos: es verdad. Ud. es un viejoven. Ande mucho y lea mucho. Así las tempranas canas se le tiñen de experiencia.

Hernán, vas a modificar la realidad de un modo muy efímero... va a ser un happening de días, hasta que... sean dos, cuatro -siempre en proporción geométrica- seis, cincuenta, y ¡basta! ¿Puedo pasar dos horas con la pinza de depilar de mi jermu sacándome las malditas canas?
A los 25 tuve mi experiencia análoga en el espejo, a los 30 fui al Abel, mi peluquero de barrio y le dije "terminemos con esto" y desde entonces "de mes en mes" como la canción de nuestro amigo, KOLESTON 62, infalible e infaltable. Pero yo soy mujer y no se nota. Mucha gente no cree que me tiña... Pero en los hombres, no sé por qué, SE NOTA. Hernán decile no al amoníaco y al agua oxigenada, no cometás el error de varios "muchachos" del gremio docente que se pintan las canitas, el artificio brilla lila al sol y más que tintura parece quincho Soldán. (¿Has comprobado como yo que la mayoría de los maestros, directores y supervisores de primaria se tiñen?)
Consejo: en los próximos meses, pinza de depilar. Te las saca de raíz. Después, quedan lindas y tiernas.
Paula.

¡¡¡¡JORGE ROJAS!!!!
¿ME FIRMA UN AUTÒGRAFO PARA MI ABUELITA?

(parecidísimo)

Paula: no es leal de tu parte darme consejos como una abuela desdentada y canosa (pero dadivosa) y después clavarme un puñal por la espalda. Me conocés (aunque sea de una sola vez) personalmente y sabés que me parezco a Joaquín Furriel con ojos negros. ¡Jajaja! ni yo me lo creo... la luna no tiene consuelo/y en cada desvelo/pregunta por ti.

Ahora entiendo aquello del charme de María Kodama...

a mí me parecen sexies las canas en los hombres. Mi Orlando las lleva ensortijadas entre sus otros cabellos castaños y me encantan!

Acerca de mí­

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Nombre: Hernán Schillagi
Ubicación: San Martín, Mendoza, Argentina

Hernán Schillagi nació en 1976 en la ciudad de San Martín (Mendoza, Argentina). En su paso por la Facultad de Filosofía y Letras (UNCuyo) fundó y dirigió las revistas literarias Molinos de viento, Ulyses y la mural Tatuaje Falso. Además integró los grupos parapoéticos Dark es dark y Codama. Obtuvo la primera mención en poesía en el Certamen Literario Vendimia 2000. En el año 2002, Mundo Ventana, su primer poemario, fue publicado por Libros de Piedra Infinita, editorial que dirige junto a Fernando G. Toledo. En 2006 participó en la organización de ciclos de cine, recitales de música, exposiciones de arte y actos de memoria activa con el grupo Itinerante Cultura móvil para toda la Zona Este. Actualmente ejerce la docencia en Lengua y Literatura, publica sus textos en el blog Ciudadeseo y El Desaguadero y colabora con sus reseñas en el suplemento Escenario del Diario UNO de Mendoza. A comienzos de 2008 apareció, en la Colección de Poesía Desierta, Pájaros de tierra (Libros de Piedra Infinita). Fue galardonado con el Primer premio en el Certamen Literario Vendimia de poesía 2008 con el libro Primera persona.