Hasta que te encuentre

Los dos sabían que el amor no es una trampa. Los dos, sin duda, sabían lo que es ser capturado, una cita a la que no podemos faltar. Pero cuando uno de los dos hizo crecer la ausencia -como una red echada hacia la lluvia- los dos supieron que el amor es un animal herido, por el que nos mordisqueamos sin piedad, para beber calientes toda su sangre.
Etiquetas: relatos
por Hernán Schillagi at 12:34 p. m.

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lo peor es cuando el amor vuelve del pasado o no fue pasado y los dos concuerdan hablar...
la historia continúa.
pd: vean mi blog, habrá en breve una sorpresa
la imagen del final me dejó sedienta, y temblando
hernandos(el que no sigue los consejos): a veces compartir soledades es una forma de hablar (y de amar). Peor es nada.
fragaria de mi vida: ¿hacia dónde entonces te habrás ido, trémula, a calmar esa sed? Si es un secreto, contalo.
A mi mé impresionó "cuando uno de los dos hizo crecer la ausencia" -en algunos momentos uno siente que nada existe fuera de ella; que ella, la ausencia, lo abarca todo y más-.
sergio: por eso el símil con una red que no atrapa nada, pero que no podemos/queremos salir de ella.
quebranta..cuando nos tomamos unas cervezas para festejar mi tiismo.
(o sea, ser tío...según mis alumnos del ceba)
Me gusta mucho la metáfora elegante de "una red echada hacia la lluvia", la idea de relacionar continentes imposibles con contenidos que se escapan me impresiona mucho, más que el símil de la ausencia es la metáfora de la vida misma. Hacia el final viene la metáfora caliente que sacude y la imagen roja de desgarramiento y voracidad... me quedo con la red y la lluvia, aunque todo el conjunto está muy bien.
Paula.
Hernandos: no hace falta tener un motivo para beberse una cervecita. Eso sí, si hay penas de amor que tragar, con el alcohol pasan mejor.
Paula querida: la elegancia es lo último que se pierde. Gracias por tu análisis tan preciso y certero, como los latidos de un corazón alegre. Tus palabras son esas gotas de lluvia inasibles que no puedo atrapar con ninguna red, pero mojan. Creo que lo retórico debe compensarse (un poco) con lo que vibra, lo desprolijo, lo sucio. En fin, así es como también debe combinarse el amor.