Una de estas cenas

miércoles, mayo 23, 2007


Renunció al honor, al bien, a la paz,
al reino de los cielos, como otros,
menos heroicamente, al placer.

Jorge Luis Borges


Tenían el hábito de hablar de literatura mientras cenaban todos juntos. Así, el grupo de hombres había decidido hacer de sus propios cuerpos un poema. Salían por las calles de la ciudad con la metáfora en los labios y reclutaban oyentes.

Como pasa en estos casos, uno de ellos se destacó por sobre los demás. La gente decía que sus palabras eran un milagro, hasta lo llamaban Maestro cuando caminaba por las ferias. Los poetas del grupo, en cambio, pensaban que él hablaba para agradar, con parábolas fáciles y sin ningún rigor estético.

Hasta que en una de sus acostumbradas cenas decidieron hacer una competencia. Debían realizar la muerte más poética. Entonces, el mejor del grupo (que no era el llamado Maestro) supo que ganaría. Pero el amor de las personas le aburría hasta el hastío. Así que el mejor, Judas, se apiadó del que le decían Maestro y le dictó los versos más sanguinarios.

Cuando Judas se enteró de su propia derrota, como buen poeta sintió celos del crucificado ganador. En un intento desesperado ensayó eso de colgarse en la higuera. Fueron sus peores líneas.

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por Hernán Schillagi at 7:45 p. m. | Enlace |

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Comments for Una de estas cenas
Vaya, vaya. Un palimpsesto de intertextualidad (Tres versiones de Judas + Tema del traidor y del héroe + Nuevo testamento), y con un agregado: el hecho de saber que iba yo a dejar un comentario, ¿no? Bueno, lo último es lo menos importante.

Querido y forzado comentarista: más allá del "dechado" de intertextualidad estaría bueno que, como poeta, pudieras comentar también. Las fábulas (como éstas)no sólo tienen trasfondos hipertextuales, sino también "surreales". Podría llamarse "Una introducción a la lírica mendocina" o cualquier literatura de provincia.

La cita obvia, obvio, es del cuento de Ficciones, Tres versiones de Judas de "Luis Borges" (como lo nombró una trasnochada "agente" cultural mendocina en una premiación).

Quebrantacitas. Me gustó mucho el cuento. Le haría unos ajustes en favor de la precisión, pero me gustó mucho. Más allá del puñado de citas obvias (Fernando, la intertextualidad es otra cosa), me interesaron los desarrollos del concepto de literatura como religión. Y el del pacto poético, la envidia y la frustración, el de la poesía del "mejor" y del que "hablaba para agradar". Muy interesante ambos planteos. Da para polemizar.

interesante volver y leer literatura que me hace recordar a una persona que desde su norte me mira y me deja sin aliento...luego te explico amigo pero gracias por llenar esta tertulia de buena letra.

Según parece Judas -como buen poeta- renunció a todo menos a la gloria, que como sabemos, para los poetas tiene que ver con esquivar esa segunda muerte, el olvido.

Patricia: me gustaría saber cuáles serían esos ajustes precisos para -de verdad- "ajustarlo". Mi mail y mi cabeza están abiertos a correcciones.Eso sí, y no salgo en defensa de Fernando, pero...¿Qué otra cosa es la intertextualdad? Creo que en este texto hay una conversación a distancia con la literatura, nada más. Y, bienvenida la polémica.

Hernandos: medio misterioso tu mensaje, pero me has prometido una cita, aunque no textual. Quién será ese maestro que te señala un punto cardinal?

Sergio: ¿es la muerte quien justifica al olvido? O será que el recuerdo es el hermano pobre de Dorian Gray.

Quebrantaescritos. Decir intertextualidad es describir un trabajo que dialoga con otros textos con mucha pereza. Hay varios tipos de diálogos literarios y vos lo sabés. En tu texto lo que prima, y disculpame el análisis, es la extratextualidad (con Borges, obvio) y la architextualidad (con los Evangelios, también obvio). El título es un paratexto, la imagen de "La última cena" es un ejemplo de interdiscursividad y podemos seguir hasta destrozar tu relato entre categorías semióticas. Pero no es el caso y mucho menos mi intención.

Pensé que te interesaba hablar del "tema" del relato: la competencia y la envidia entre los poetas.

O acaso leí dos veces mal, primero tu relato y después tu respuesta/ demanda: "Podría llamarse "Una introducción a la lírica mendocina" o cualquier literatura de provincia".

Las sugerencias de "ajustes" van en privado.

Patricia: muy buena tu clase de semiótica. Tenés razón, casi me aburro, y es verdad que lo que me interesa/ba es hablar del tema. Pero tenía (seguro que Fernando también) esas dudas que ya has resuelto.

Entonces... ¿De qué hablamos cuando hablamos de poesía y poetas mendocinos?

Espero, aunque sea, disparos de cebita.

si vamos a la intertextualidad obvia, falta "El maestro traicionado" de Marco Denevi en "Falsificaciones"... Falsificaciones, Ficciones... curiosos títulos de libros que contienen narraciones sobre Judas. Ahora no se me ocurre ninguna reflexión al respecto, pero tiro la piedra. Tampoco comparemos autores por el creador de Camilo Canegato lleva las de perder...
Muy lograda la idea del cenáculo de discípulos poetas, me parece que el "poeta oficial" terminó siendo Pedro, ¿no?
Lo que me dejó preocupada fueron las rivalidades en el mundo poético, ¿existen?, ¿los egos son tan exacerbados? Les pregunto: ¿la buena poesía del amigo colega es motivo de envidia y frustración o de "sincera admiración"? ¿se sacan las plumas? ¿se cortajean las medias finas? ¿se esconden las pestañas postizas? ¿quién se queda con el conchero de la gloria?

1) Hay una gran categoría que se llama "intertextualidad". Dentro de ella hay algunas de las mencionadas. Es decir, si hablan de un Rottweiler, no estará mal si lo llaman "perro". En absoluto.

2) No hay en Mendoza (y si las hay hago bien en no enterarme y no ser prosélito de ninguna) sectas literarias que sigan a un maestro. Supongo que no siempre estará mal el asunto: si algo hacen falta a veces son maestros. Yo tuve una suerte breve de compartir textos, por ejemplo, con Fernando Lorenzo. Pero sabía faltarle el respeto. Es decir, ni era el Mesías, ni estaba dispuesto a crucificarlo.
Hablando de eso, se me ocurre pensar que en este escenario, el poeta es el crucificado irresurrecto y el traidor siempre es el prosista. Aunque si me preguntan, negaré tres veces esto que dije.

Paula y Fernando: casualmente (sobre todo esto) Patricia Rodón le hizo una entrevista a Emilia de Zuleta (que la sabe lunga de poesía mendocina) y comentaba que a los autores jóvenes menducos les hace falta un "maestro" que los enriquezca. Se puede estar en desacuerdo. Es más, este texto lo estaría, supuestamente. Sin embargo comparto lo que dice Fernando (Toledo). El mismo Fernando (Lorenzo) necesitó de un Ramponi para prenderle una vela. Pasa que nuestros posibles "troesmas" se destrozaron las vestiduras por negar algún tipo de influencia anterior(ésa que parece ser un pecado mortal) y sólo acusaban recibo a referencias posmo. Así que no esperen que los más jóvenes digamos que les debemos algo a alguien. Eso sí, yo me los leí a todos: a los del '25 (Tudela, Ramponi), los del '40 (Sólo Ramponi), los del '60 (Lorenzo, Cúneo), '80 (Silanes, Gobbi) pero a los tan queridos '90 los tengo cerca del corazón.

Paula: yo le puse alfileres a los tacos altos del autor de "Hotel Alejamiento". Pero él sabe que los dos revoleamos la misma cartera.

Una parte II sobre la lírica mendocina podría llamarse: "Sobre Cucurtos y Desiertos". Déjenme que la piense un tiempo más.

Acerca de mí­

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Nombre: Hernán Schillagi
Ubicación: San Martín, Mendoza, Argentina

Hernán Schillagi nació en 1976 en la ciudad de San Martín (Mendoza, Argentina). En su paso por la Facultad de Filosofía y Letras (UNCuyo) fundó y dirigió las revistas literarias Molinos de viento, Ulyses y la mural Tatuaje Falso. Además integró los grupos parapoéticos Dark es dark y Codama. Obtuvo la primera mención en poesía en el Certamen Literario Vendimia 2000. En el año 2002, Mundo Ventana, su primer poemario, fue publicado por Libros de Piedra Infinita, editorial que dirige junto a Fernando G. Toledo. En 2006 participó en la organización de ciclos de cine, recitales de música, exposiciones de arte y actos de memoria activa con el grupo Itinerante Cultura móvil para toda la Zona Este. Actualmente ejerce la docencia en Lengua y Literatura, publica sus textos en el blog Ciudadeseo y El Desaguadero y colabora con sus reseñas en el suplemento Escenario del Diario UNO de Mendoza. A comienzos de 2008 apareció, en la Colección de Poesía Desierta, Pájaros de tierra (Libros de Piedra Infinita). Fue galardonado con el Primer premio en el Certamen Literario Vendimia de poesía 2008 con el libro Primera persona.