La diferencia
Que las poetas mujeres tienen algo distinto para decir que los varones es una verdad de perogrullo. Pero es en el modo de manifestarse del género femenino y la elección de cada vocablo donde radica la diferencia.
El punto de llegada para ambos sexos es el mismo: la lírica y su acontecer. Sin embargo, ellas, antes de arribar a la inevitable razón, quizá hacen circular las palabras por todo el cuerpo, las arrastran por la sangre y les otorgan una dolorosa libertad; así que éstas (palabras y mujeres) llegan a pronunciarse en carne viva.
Nombres a modo de ejemplo me sobran: Olga Orozco, Alejandra Pizarnik, Juana Bignozzi. Más acá y en desarrollo continuo (mi selección es caprichosa) están Claudia Masin, Mercedes Gobbi y Patricia Rodón.
También confieso que los poetas hombres me son insustituibles, pero si sólo me abocara a ellos, la experiencia de lectura me sería inevitablemente más pobre.
Por eso es que quiero compartir (con ustedes) estas cuatro mujeres mendocinas que han sabido beber en la misma fuente secreta que las anteriores y, con el último trago en la garganta, nos siguen contando su aventura:
(en el comment están los poemas)
Etiquetas: poesía

